Ya existe IA para determinar la orientación sexual de las personas

¿Cuántas veces has visto publicado en Facebook un test para descubrir si eres homosexual? O, ¿alguna vez has hecho un quiz para descubrir, mediante una fotografía tuya, qué porcentaje de homosexualidad tienes?

Nada de eso sirve, pues después de miles de quizes, test y posteos en Facebook de dudosa procedencia hoy se sabe que la respuesta estaba en la inteligencia artificial.

Recientemente se ha dado a conocer que es esta tecnología la que puede acertar la orientación sexual de las personas con sólo analizar el rostro. Así es, esto lo confirmó un estudio (que aún no se publica) realizado por la Universidad Stanford.

 

¿Qué onda con el estudio?

Para hacer este descubrimiento fueron necesarios más de 35 mil rostros humanos para que esta inteligencia artificial pudiera desarrollar los algoritmos necesarios para detectar la orientación sexual de las personas dueñas de esos rostros.

Las imágenes fueron sacadas de aplicaciones usadas para concretar citas amorosas debido a que ahí hay muchas personas registradas y, además, la orientación sexual es pública en la mayoría de los casos, lo que facilitó mucho la tarea de investigación del equipo.

Valiéndose de sólo una fotografía por persona, la IA acertó con una precisión del 81% cuando se trataba de hombres y del 71% cuando se trataba de mujeres. Posteriormente, se le mostraron 5 imágenes de cada persona para que mediante esas fotos lograra la detección más acertada posible de la orientación sexual. En esos casos lo logró con un 91% en el caso de los hombres y un 83% en el caso de las mujeres.

Caso contrario a los humanos, donde se dio un hecho curioso, ya que cuando se realizó el mismo experimento, pero con personas reales, se logró una precisión más baja: 61% para hombres y 54% para mujeres.

 

Las conclusiones

Este estudio afirma que los hombres y mujeres homosexuales tendieron a tener morfología, expresión y estilos faciales típicos del género contrario. Los rasgos determinantes para el estudio fueron la frente, la mandíbula, el mentón, la nariz y las cejas.

Se descubrió que los hombres homosexuales tienen la frente más amplia, mientras que la mandíbula y el mentón más estrecho. Por su parte, la nariz la tienen más larga y las cejas más delgadas.

En el caso de las mujeres homosexual las características de su cara fueron totalmente contrarias.

 

La polémica

Este estudio dio mucho de qué hablar desde que se supo de su existencia. En Inglaterra, el diario “The Guardian” informó hace poco que un sector de la comunidad LGBT denunciaron que esta investigación es potencialmente peligrosa para ellos, pues puede ser usada para dañar a las personas.

Afirman que puede servir para calificar y etiquetar a gente de la comunidad como personas peligrosas y para discriminar, sesgar y hacer menos a las personas homosexuales.

Señalaron que este estudio se hizo de manera discriminatoria, pues no se tomó en cuenta a gente de color, no a bisexuales y transgénero, por lo que afirman que se hicieron asunciones imprecisas sobre el género y la sexualidad de las personas.

Luego de eso, uno de los autores del estudio, Michal Kosinksi, señaló que se sentía sumamente perplejo y confundido tras las críticas tan severas de la comunidad LGBT, ya que la intención del estudio era utilizar la tecnología para demostrar lo potente que es la IA y la necesidad que exige de regularla, precisamente para evitar daños en la humanidad, tanto físicos, como psicológico y/o emocionales.

Los realizadores del estudio se defendieron argumentando que el estudio tiene algunas limitantes como el hecho de que la precisión conseguida por la inteligencia artificial sólo fue alcanzada cuando los rostros eran presentados en parejas en las que una sola persona era homosexual.

Además, cuando se puso a prueba el algoritmo con muestras que reflejaban la proporción real de homosexuales, los resultados perdieron precisión: el software tendía a clasificar como gays a personas que no lo eran.

 

Ojo, mucho ojo

La polémica seguirá, sobre todo porque trata con un sector de la población que ha sido dañado durante siglos y es que, como bien señala Kosinksi, la posibilidad de vulnerar la privacidad de las personas con un solo click es demasiado alta. La orientación sexual de la gente que nos rodea siempre es motivo de plática, crítica y burla.

Si lo llevamos a las altas esferas de la sociedad, el riesgo se acrecienta, pues bastaría con que algún gobierno o empresa desarrollaran su propia IA para obtener la misma función y los mismos resultados y así conocer la orientación sexual de cuantas personas quisieran.

 

Lo hemos dicho muchas veces en este espacio y no nos cansaremos de repetirlo hasta que todos lo entiendan. La tecnología ha sido un gran apoyo para la humanidad, cada día hay nuevas tendencias tecnológicas que nos hacen más felices, pero en las manos equivocadas, la tecnología puede ser la peor arma de los humanos, así que ojo, mucho ojo…

Acerca de 

Ándale, comparte...Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *